La Organización Autism Speaks define el autismo como “un trastorno neurobiológico complejo que dura típicamente a través del curso de la vida de una persona”. Por su parte, la última versión–5– del DSM-Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés) establece que el autismo es parte de un grupo de trastornos conocido como Trastornos del Espectro del Autismo (ASD por sus siglas en inglés), el cual cae dentro de la categoría de trastornos del neurodesarrollo.

En esta nueva clasificación se consideran dos criterios fundamentales: la deficiencia en el desarrollo de las interacciones sociales y la comunicación, y un repertorio restringido de actividades e intereses.

Según el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS), en estudios radiológicos de personas con trastornos del espectro autista se han encontrado diferencias en el desarrollo de varias regiones del cerebro, las cuales han sido atribuidas a interrupciones en el crecimiento normal del cerebro en etapas muy tempranas del desarrollo.

Estas diferencias en el desarrollo del cerebro explican, hasta cierto punto, por qué tanto los niños como los adultos con ASD suelen tener dificultad en relacionarse con las personas y en comunicarse con las personas. También suelen ser propensos a comportamientos compulsivos y repetitivos, y se les dificulta seguir e interpretar códigos y comportamientos sociales.

No obstante, a día de hoy se desconoce la causa principal del autismo. Varios estudios  indican que hay una base genética fuerte detrás del desarrollo de este trastorno. Sin embargo, la genética no es la única causa y médicos y científicos creen que el ambiente también influye mucho en el desarrollo y severidad del autismo.

No hay dos pacientes iguales

En el caso específico del autismo, existen varios grados de discapacidad y están fuertemente vinculados con dificultades de comunicación y socialización, así como con rutinas y comportamientos repetitivos. Los síntomas varían de leves a muy severos y suelen manifestarse de diversas maneras en cada niño o adulto.

Dado que se desconoce la principal causa, no hay “cura” para el autismo y los tratamientos existentes varían en naturaleza y efectividad. Es importante tomar en cuenta que el autismo se manifiesta de diferentes maneras en cada paciente y no existen rasgos físicos que lo identifiquen , lo cual dificulta el diagnóstico y el encontrar el tipo de terapia ideal para cada paciente.

Todos estos elementos hacen que para los padres de familia sea difícil determinar si el comportamiento de su hijo está fuera de lo “normal”, particularmente en los primeros años de vida. Por ello, el NINDS explica que hay algunos indicadores de autismo que ocurren a una edad muy temprana que pueden ayudar a los padres de familia a tomar la decisión de ir por un diagnóstico médico.

  •   No balbucear ni señalar a la edad de 1 año
  •   No decir ninguna palabra a los 16 meses y no formar frases de dos palabras a los 2 años
  •   No responder a su nombre
  •   Pérdida del lenguaje o las habilidades sociales que ya tenía
  •   Contacto visual inadecuado
  •   Excesiva colocación en fila de juguetes o de objetos
  •   No sonreír ni responder socialmente

Con el paso del tiempo, los síntomas del autismo varían y se pueden volver más severos en caso. El NINDS incluye los siguientes como indicadores tardíos:

  •   Deterioro de la capacidad para hacer amistad con sus compañeros
  •   Deterioro de la capacidad para iniciar o sostener una conversación con otros
  •   Falta o deterioro de juego imaginario y social
  •   Uso repetitivo o inusual del lenguaje
  •   Interés anormalmente intenso o enfocado
  •   Preocupación con ciertos objetos o temas
  •   Adherencia inflexible a las rutinas o a los rituales específicos

El Manual MSD separa los síntomas en dos categorías. La categoría A hace referencia a los síntomas que conllevan a la dificultad en comunicación e interacción social. La categoría B hace referencia a comportamientos restrictivos y a patrones de comportamiento repetitivos, así como intereses y actividades repetitivas. Para que un niño o adulto sea diagnosticado con ASD o autismo es necesario que tenga dificultades tanto en la categoría A como B.

Tratamientos y terapias

Existen varios tipos de tratamientos y terapias que puede aliviar la severidad de los síntomas y manifestaciones del autismo. Dentro de estas existe el análisis conductual aplicado (ABA por sus siglas en inglés), la terapia de juego, musicoterapia y arteterapia.

Como cada paciente es único, las terapias son personalizadas y varían de persona en persona. Sin embargo, todas las terapias integrales como ABA, comparten ciertas características como:

  •   Un mínimo de 25 horas de terapia estructurada a la semana
  •   La terapia es dada por personas capacitadas en el campo
  •  La terapia se guía en objetivos de aprendizaje claros y se evalúa al pacienteperiódicamente
  •  La terapia se enfoca en desarrollar las habilidades mayormente afectadas por el autismo (lenguaje, habilidades sociales, comunicación, imitación, habilidades de juego, habilidades motoras)
  •   La terapia incluye un elemento de interacción con otras personas
  •   La terapia activamente incluye a los padres de familia para mayor efectividad en los resultados.
  •   La terapia require de un equipo multidisciplinario

Aunque los pacientes suelen recibir una combinación de terapias, muchos estudios han reconocido al tratamiento ABA como el más seguro y efectivo ya que se ha demostrado que las técnicas de ABA mejoran la comunicación, las relaciones sociales, el cuidado personal, y las habilidades de juego de los pacientes.

Cada paciente con autismo es único, por eso es que el mundo del autismo es un arcoíris, lleno de diferentes colores, tamaños, brillos y duración. Toma tiempo, pero se puede llegar a una paleta de colores que funcione específicamente para tí y para tu hijo.

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