Tú vales, tú mereces, tú eres y seguirás siendo esa mujer que siempre soñaste. Un hijo con autismo o con alguna capacidad diferente cambia tu vida pero no cambia el hecho de que sigas siendo una persona maravillosa, aquella que siempre soñaste ser.

 

No debes preguntarte “¿Por qué a mi?” sino “¿Para qué?”. Si fuiste elegida para este reto es porque eres fuerte y puedes lograrlo. Encontrarás obstáculos, paradigmas, retos y dificultades, pero también encontrarás a muchas madres luchando por lo mismo, profesionales dispuestos a ayudarte, familias que te apoyarán. Te toparás con logros: grandes y pequeños, pero detrás de cada uno de estos  sabrás que hay un gran esfuerzo, tanto tuyo como de tu hijo. Recuerda: en esta lucha todo esfuerzo vale la pena.

 

Cuida de ti misma para poder cuidar mejor de los demás. Retoma esas actividades con las que solías disfrutar, esos gustos, esos momentos que te hacían sonreir. No olvides que si en tu interior hay paz, tus interacciones con los demás serán mejores, sentirás menos frustración y más energía.

 

5 Consejos para cuidarte mejor:

  1. Organiza tú día para dedicarle tiempo a algo que te guste. Reserva 30 minutos de tu día para leer, hacer ejercicio, pintar, cantar, etc.
  2. Escoje un momento de la semana para cuidar de ti (ir al salón, hacerte un masaje, almorzar o tomar un café con tus amigas, etc).
  3. Mejora tu relación de pareja con una cita (¡solos!) una vez por semana (una cena donde ambos cocinen, ir al cine, boliche, bailar, leer un libro juntos, practicar un deporte).
  4. Haz un lista de todas las cosas positivas que tienes y leelas cada vez que te sientas desanimada.
  5. Retoma uno de los hobbies que hacías y disfrutabas antes de tener hijos.

 

¡Pinta ese mundo de colores, recuerda que este viaje también puede ser divertido, rodéate de esas personas que te animan, te motivan y te apoyan!

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